Francisco dio cuenta de los gritos que profería el hombre mientras pronunciaba la catequesis, pero lo excusó. Al terminar su alocución se dirigió a los fieles y pidió oraciones por él: “Hemos escuchado hace unos momentos a una persona que gritaba y gritaba; tenía algún problema, no sé si físico, psíquico o espiritual. Un hermano nuestro tiene un problema”.

Y añadió: “Me gustaría terminar rezando por él. Por nuestro hermano que sufre, pobrecito, por eso grita. Si grita es porque sufre porque necesita algo. No tenemos que hacernos los sordos a los gritos de ese hermano”.

Por otra parte, el papa Francisco instó este martes a las monjas a “luchar” cuando “son injustamente tratadas, incluso dentro de la Iglesia”, tras reconocer que algunas son “reducidas a servidumbre” por responsables religiosos.

“Las invito a luchar cuando son tratadas injustamente, incluso dentro de la Iglesia, cuando su servicio, tan noble, se reduce a servidumbre, aún por parte de hombres de la Iglesia”, aseguró el pontífice argentino en un video divulgado el martes por el Vaticano.

En el video, dedicado a las oraciones del mes, el papa agradece la misión y la valentía de las mujeres religiosas y consagradas, al tiempo que pide rezar por ellas “para que sigan encontrando nuevas respuestas frente a los desafíos del tiempo actual”.

En varias ocasiones Francisco ha denunciado la “esclavitud” y “la violencia” que sufren las mujeres dentro de la Iglesia y criticado la tendencia de algunos jerarcas, entre ellos cardenales y miembros de la Curia Romana, de emplearlas para el servicio doméstico.