Con autorización judicial, la Fiscalía y la Policía concretaron dos allanamientos simultáneos; uno en el barrio Tablada de Asunción y otro en el Tercer Barrio de la ciudad de Luque.

Hubo 6 detenidos, todos de nacionalidad colombiana, incluyendo a quien es señalado como el «cerebro» y principal extorsionador de la banda. Además, se incautaron 6 motocicletas y teléfonos celulares. Igualmente, dos automóviles que fueron retenidos para paeritaje.

La investigación se inició tras una denuncia formal presentada ante el GAULA (Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal) en Medellín, Colombia. El denunciante alertó que su hermano había sido privado de su libertad el pasado 4 de agosto en Asunción.

Gracias a los convenios de la Comunidad Internacional de Policía Antisecuestro (CIPSE), se activó de inmediato un protocolo de cooperación entre la Policía de Colombia y las autoridades paraguayas, bajo la coordinación del fiscal Lorenzo Lezcano.

Según detalló el jefe de Antisecuestro, comisario Nimio Cardozo, los captores enviaban pruebas de vida, entre ellas videos y audios de las torturas infligidas a la víctima, a sus familiares en Medellín, exigiendo la suma de 25 millones de pesos colombianos, aproximadamente Gs. 50 millones, para su liberación.

Cardozo advirtió sobre los peligros inherentes a esta modalidad de crédito informal, la cual opera captando a personas vulnerables con préstamos rápidos y sin garantías para luego aplicar intereses desmedidos e implacables métodos de cobro que incluyen la extorsión, el despojo de bienes y la violencia física.

Las autoridades paraguayas continúan investigando otros posibles casos vinculados a esta misma red criminal, que según registros de inteligencia, ya registraba antecedentes operativos similares en Perú y otros países de la región.