Se trata del ómnibus de la marca Mercedes Benz, modelo 37/2018, blanco, rojo, amarillo, naranja y negro, con chapa BDF 561. El mismo se encontraba frente a la comisaria 4ª del barrio Pablo Rojas, en carácter de incautado desde aquel accidente fatal.

Se presume que el incendio fue provocado, ya que la causa sigue su investigación y fue elevada a juicio oral y público, y coincidentemente aún faltaban diligencias importantes, como la pericia mecánica del colectivo que determinaría si el rodado estaba o no en condiciones de circular. Pese a que bastaba mirar el desastroso estado del bus para saber que podría estar apeligrando la vida de sus pasajeros ni de terceros.

Se desconoce quiénes fueron los responsables y llamativamente la denuncia fue realizada por el propio representante legal de la empresa, Juan Ramón López Maidana, quien dijo que recibió la información del siniestro, por lo que acudió a la comisaría a realizar la denuncia.

LITIGIO

La víctima sobreviviente, Cecilia Rocío León Alarcón, sigue firme en el caso en busca de una indemnización contra el dueño de la empresa, Nelson Rojas, a raíz de que lafirma no resarció en su totalidad los daños causados

EL ACCIDENTE

El accidente fue protagonizado por el ómnibus de la empresa Mburucuyá SA, con el número de orden 190, matrícula BDF 561, guiado en ese momento por Marcelo Gustavo Cubas Salcedo, de 21 años, quien quedó detenido en la comisaría 4ª del barrio Pablo Rojas. Según los datos, el bus chatarra circulaba con ocho pasajeros sobre la avenida Monseñor Rodríguez, con dirección al centro de Ciudad del Este.

Al alcanzar el km 5,5, el volante del desastroso micro se desprendió y el conductor perdió el control del rodado, pasando a la Ruta PY02, y luego atravesó el paseo central saliendo al carril contrario, donde una pareja de motociclistas que circulaba en sentido Ciudad del Este-Asunción y fue atropellada de frente.

A raíz del fuerte impacto, los ocupantes de la motocicleta Kenton, de color rojo, con chapa 444 BOJ, Juan Ramón Escobar y Cecilia Rocío León, fueron lanzados a la cuneta donde quedaron inconscientes y gravemente heridos. Asimismo resultaron con lesiones dos pasajeros del colectivo. Al día siguiente se confirmó la muerte de Juan Ramón Escobar, mientras que su pareja quedó internada durante varios meses en UTI.

EMPRESARIO IRRESPONSABLE

El colectivo que provocó el accidente pertenece a Nelson Rojas, quien casualmente es presidente de la Asociación de Empresas de Transporte de Pasajeros de Ciudad del Este (Asetrapace). La unidad que causó el percance se encontraba en un estado calamitoso, con los hierros herrumbrados, cubiertas gastadas, al punto de exponer los alambres y no contaba con vidrios inastillables. En cada recorrido estaba poniendo en peligro la vida de pasajeros y de terceros, sin embargo, milagrosamente consiguió la habilitación para “salir a matar”.