La Policía Federal de Brasil descubrió un túnel clandestino durante un operativo en Foz de Iguazú que presuntamente era utilizado para el traslado de mercaderías de contrabando desde Paraguay hacia territorio brasileño.
El comisario Carlos Duré, jefe del Comando Tripartito, se refirió al hallazgo y advirtió sobre las nuevas formas de ocultamiento que utilizan las organizaciones criminales.
«No tenemos mayores detalles aún, pero hay muchas formas de ocultamiento, tanto para la logística como para el ocultamiento posterior, traslado y acopio en un lugar determinado», dijo.
«Hay mucha vigilancia tanto de parte de Brasil como de Paraguay, entonces tienen que buscar la forma de tratar de esconder lo que están llevando, a fin de que pueda llegar al objetivo que pretenden las organizaciones o grupos criminales», añadió.
«Tenemos que ver los detalles de la construcción y hasta dónde va el túnel», indicó el jefe policial.
Duré se refirió a la dimensión del contrabando en la frontera. «La proporción del contrabando es muy alta. El esfuerzo que hacen tanto Brasil como Paraguay es tremendo. Esta es una parte real del problema que tenemos. Son 1.300 kilómetros de frontera, fluvial y seca. Cómo mantenemos el monitoreo completo de esa distancia de frontera que tenemos. Es bastante complejo el problema, realmente», dijo.
El comisario explicó que la logística criminal es la misma para todo tipo de productos ilegales. «La dinámica del paso logístico en frontera, ya sean mercaderías de todo tipo, también drogas y armas, es coincidente para todo tipo de productos», indicó.
Duré alertó que la tirzepatida se convirtió en uno de los productos más buscados por las organizaciones criminales que operan en la frontera. «La tirzepatida es ahora un producto que genera mucha rentabilidad», afirmó.
El contrabando de este medicamento, utilizado para el tratamiento de la diabetes y la pérdida de peso, sigue la misma ruta que otros ilícitos, aprovechando la extensa frontera entre Paraguay y Brasil.



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