Recalde afirmó que en Paraguay no existe una regulación formal para la subespecialidad de electrofisiología cardíaca, pese a que varios profesionales realizan procedimientos de ablación en el país. “Existen especialistas que realizan procedimientos de ablación en el país, pero hay que ser claros: la especialidad de electrofisiología no está regulada, no existe ningún certificado en el país de esta subespecialidad en cardiología, pero hay muchísima gente que lo hace”, declaró Recalde.
El funcionario explicó que esta situación limita el desarrollo de ciertos procedimientos complejos dentro del sistema público de salud y contribuye a la necesidad de derivar pacientes al extranjero. Mencionó que, hasta el momento, cuatro pacientes fueron sometidos a procedimientos de ablación a través de un convenio con el Instituto de Cardiología de Corrientes, uno de ellos con un costo de 6.400 dólares. “Estos procedimientos se van a hacer también en el Hospital San Jorge, pero estamos con dificultad de insumos que están en proceso de licitación”, agregó.
Recalde también se refirió al problema financiero que enfrenta el Ministerio de Salud debido al uso de amparos judiciales para cubrir tratamientos de alto costo. Según indicó, el Estado dispone de aproximadamente tres millones de dólares al año para atender estas solicitudes, aunque la demanda total oscila entre 100 y 150 millones de dólares anuales. “Entran 40 a 50 amparos por día”, detalló el viceministro, al tiempo de advertir que la situación genera una carga insostenible para el presupuesto sanitario.
“El sistema de salud está con una deuda gigante de amparos”, señaló Recalde, quien además cuestionó el interés empresarial en los procesos de licitación. “Para el empresario es una oportunidad de negocio, no es intentar salvar la vida de la gente”, expresó.
Finalmente, el viceministro sostuvo que el convenio con el Instituto de Cardiología de Corrientes busca ofrecer alternativas temporales mientras se fortalecen las capacidades locales y se avanza en la regulación de especialidades médicas.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, el acuerdo incluye la derivación de pacientes para procedimientos de alta complejidad, así como la formación y actualización de médicos paraguayos en el área cardiovascular.



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