Blanca Liz Prieto Rejala, docente quien había denunciado públicamente ser víctima de la “Mafia de los Pagarés” al haber firmado un documento por G. 1 millón para comprar a crédito un horno microondas, pero terminó pagando G. 78 millones y adeudado por ese mismo electrodoméstico unos G. 3.000 millones, fue notificada por una nueva denuncia el pasado 5 de noviembre. Sin embargo, los denunciantes desistieron de la acción judicial al día siguiente. La nueva demanda era por G. 13.200.000.
En la semana Liz dio detalles a Ñanduti de cómo comenzó este calvario en su vida. Hasta la fecha le embargaron más de G. 200 millones de su sueldo. «Yo ya perdí la vergüenza (…) Yo no me preparé para esto, estudié toda mi vida para poder brindarle el mejor confort a mi hijo y a mis padres, pero ahora ya no puedo más», expresó.
«Yo no me victimizo, no es porque el llanto vende. Cuando te tocan el bolsillo vas a llorar, cuando no tienen nada que llevar en sus casas van a a golpear y van a morderse el codo», sostuvo.



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