El texto indica que los agentes detuvieron a 36 presuntos miembros de una red de distribución de fentanilo y metanfetamina radicada en Valle de Imperial, California, por delitos de tráficos de drogas, armas de fuego y blanqueo de capitales. Además, detalla que continúan buscando a otros 11 prófugos.

Desde que se inició la investigación, las autoridades han confiscado un total de más de 40 kilos de fentanilo —lo que equivale a unos dos millones de dosis potencialmente mortales—, más de 324 kilos de metanfetamina, grandes cantidades de cocaína y heroína, así como 52 armas de fuego.

"Con este desmantelamiento, el Departamento de Justicia ha asestado un nuevo golpe al Cártel de Sinaloa y a sus asociados", declaró el fiscal general Merrick B. Garland. "Seguiremos siendo implacables en nuestra lucha para proteger a las comunidades estadounidenses de los cárteles", añadió.