La operación se llevó a cabo tras recibir información sobre un foco de venta que reclutaba a menores de edad como clientes y distribuidores.

Durante el procedimiento, los agentes detuvieron a Romy Zully Quintana, de 50 años, quien era la principal responsable de la boca de distribución. Además, un adolescente de 18 años, identificado como Lisandro Nahuel Guerrero, fue aprehendido por colaborar en la venta de las sustancias.

Tanto Quintana como Guerrero manifestaron abiertamente su lealtad al Clan Rotela.

Llama la atención inscripciones como «CR», que podría hacer alusión al Clan Rotela.

La Senad sospecha que esta estructura utiliza a menores de edad para expandir su red de distribución y evadir la acción de la justicia.

El fiscal Abg. Cristhian Ortiz ordenó la detención de Quintana y dispuso las investigaciones correspondientes.