Se trata de la radio Fantástica FM 101.7, propiedad de Eduardo Javier Torres, que mantenía en funcionamiento dicha emisora en su propia casa. El procedimiento fue por orden de la jueza en lo civil y comercial, Lizza Natalia Reyes. En el momento del operativo estaba conduciendo un programa el locutor Richard Ramón Esquivel.

La comitiva exhibió la orden judicial y procedió a desmantelar todos los equipos, tales como un trasmisor en desuso MBO Tecnology, otro trasmisor funcionando marca MBO Tecnology, Virtualizer Pro, entre otros equipos que fueron entregados a los funcionarios de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL).

Posteriormente, el responsable de la emisora irregular que estaba interfiriendo en señales de otras radios legales de la zona fue notificado y sería multado por el órgano estatal.