Entra ls ruinas de las zonas afectadas por los bombardeos de Israel, Mai Sarson, propietaria de una casa destruida por un misil del ejército israelí explica con una calma cargada de indignación: "No hay trabajo, ni casa, ni vivienda, ni vida estable, ni seguridad, ni nada. ¿Qué les hemos hecho? Nada. Sólo somos pobres. Si quieren atacar una casa, que la ataquen solo a ella. ¿Por qué destruir todo el barrio? ¿Por qué?"
Los bombardeos israelíes han causado daños por valor de 45 millones de euros.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha calificado la operación literalmente de "perfecta".
Mientras en el lado palestino se palpa el miedo a que la tregua se rompa en cualquier momento, en el lado israelí el mundo es otro.
Son muchos los que han disfrutado de un domingo en la playa como si nada hubiera pasado.



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