Sostuvo que en nuestro país, debido a los problemas de desagüe pluvial, las ratas, el uso de las letrinas y las inundaciones por lluvia, hace que los parásitos se proliferen por todos lados. “Vivimos en la “puerkesa”, el bicho entra a través de la boca y de la piel. Es imposible que no estemos parasitados”, señaló.

Recomendó que la desparasitación en adultos debería ser de 2 veces al año, mientras que los niños deberían de realizarse al menos 3 veces al año.