Los hermanos, de 21 y 22 años respectivamente dirigían un foco de expendio de crack que representaba un flagelo para los pobladores de la zona, ya que reunía permanente a adolescentes y jóvenes adictos. Además, se presume que en el lugar se reducían objetos robados a cambio de dosis de drogas.

La Dirección de Operaciones Urbanas de la Senad, en compañía del fiscal Marco Amarilla fueron los responsables del operativo. Una vez en la vivienda, fueron detenidos Victor Ramón Pereira González, de 22 años y Mauricio Rafael Pereira González, de 21 años.

Del poder de los mismos se incautaron 24 gramos de Crack, que representan unas 240 dosis de la sustancia para la distribución final.

Los jóvenes, al igual que las evidencias, fueron remitidos a la Base de Operaciones de la Senad por disposición del representante del Ministerio Público.