Según la Secretaría de Hacienda de Brasil, los animales estaban vivos y guardados en frascos y bolsas de tela en la mochila del hombre. El sospechoso afirmó haber comprado los reptiles en Paraguay y pretendía llevarlos a São Paulo, donde serían revendidos ilegalmente.

Los animales fueron enviados al Eco Parque, en Foz de Iguazú, para su evaluación veterinaria.