Primeramente, los intervinientes llegaron a la casa de Librado Franco Ramos, de 40 años, quien en compañía de su hija de 14 años, condujo a los investigadores hasta una zona boscosa, ubicada a 2.000 metros del inmueble, donde la menor habría enterrado en una bolsa de arpillera la escopeta robada de la víctima fatal, identificada como Héctor Fabián Paredes, guardia de seguridad.

En este sitio, se encontró una escopeta, calibre 12mm, pajera, marca Akkar, propiedad del sereno, un revolver, calibre 22mm de 10 tiros, marca Jaguar, con dos cartuchos vivos, dos cuchillos, con mango de madera y de plástico, respectivamente.

Igualmente, en la segunda vivienda, propiedad de Alcida Ramírez, se incautó una motocicleta de la marca, un calzado deportivo y prendas de vestir.

En la tercera residencia, fueron detenidos un menor de 14 años, Jorge Franco Benítez, alias Ka’i Pyta’î, de 20 años, presunto autor del crimen y Amalio Larrea Ramírez, de 22 años. Así también, los intervinientes requisaron un cuchillo, que habría sido utilizado para matar al guardia de seguridad, además de prendas de vestir.