El detenido es Carlos Antonio Báez Guillén, alias “Lulú”, quien cuenta con dos órdenes de captura: una internacional por homicidio calificado y otra por sicariato en nuestro país.

Según los investigadores, Guillén es la persona que contactó con los sicarios y efectuó los pagos a los mismos.

Uno de los presuntos sicarios fue ejecutado y arrojado al río Paraná, mientras que el segundo permanece desaparecido.