El procedimiento se llevó a cabo en una vivienda ubicada a unos 150 metros del lavadero, situado sobre la calle 14 de Mayo y Brasil, en el barrio Guaraní, donde fue ejecutada la víctima.
Según los intervinientes, en dicha vivienda habrían llegado previamente dos personas a bordo de una motocicleta para retirar la pistola que presumiblemente fue utilizada en el crimen. Estas habrían contactado con el ahora detenido, quien de acuerdo a los datos autorizó a su hijo menor de edad a entregar el arma.
Tras retirarse del lugar, los sospechosos se dirigieron directamente al lavadero, donde perpetraron el ataque fatal.
Investigadores sostienen que la cercanía del inmueble no fue coincidencia, sino que se trataba de un punto estratégico utilizado para resguardar el arma empleada en el homicidio.
El Ministerio Público y la Policía continúan con las diligencias para dar con los autores materiales del crimen.



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