José Luis Heisecke, presidente de CAPACO, fue tajante al describir la gravedad del panorama: “Los niveles de deuda están fuera de alcance de cualquier empresa constructora de Paraguay”. Según el dirigente, la situación financiera del sector se ha vuelto crítica debido a los atrasos en los pagos por certificados de obras.

Heisecke también se refirió a las declaraciones del ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Arnoldo Wiens, quien sostuvo que un gobierno serio debe honrar sus compromisos y que el Estado no puede ser el peor pagador de la economía. “Estas deudas vienen del gobierno anterior. Arnoldo es mi amigo y siempre digo que cuando uno está en el poder es diferente a cuando no se está”, comentó Heisecke.

Rechazo al factoring y pedido de claridad presupuestaria

Otro punto de fuerte cuestionamiento es el mecanismo de factoring propuesto para financiar los certificados de obras. Tanto CAPACO como la Cámara Vial del Paraguay (Cavialpa) lo consideran inadmisible. Heisecke coincidió con Paul Sarubbi, titular de Cavialpa, y afirmó que la alternativa correcta sería una cesión de derechos de cobro de los certificados.

“Queremos claridad nomás porque el gobierno sigue empujando y lanzando con fuerzas nuevas obras y la realidad es otra”, expresó el presidente de CAPACO. Además, denunció que el presupuesto destinado a obras públicas este año es el más bajo de los últimos 15 años. “Algo no está bien”, sostuvo.

Amenaza de paralización y riesgo para miles de trabajadores

Heisecke alertó que ya hay “casi una decena de obras paralizadas” y que esta cifra podría crecer rápidamente si no se resuelve la deuda. “Si no nos sentamos a hablar claramente van a parar las obras importantes”, advirtió.

El dirigente gremial insistió en la necesidad de un diálogo directo con las máximas autoridades: “Nuestra idea es hablar con el presidente de la República, con la ministra del MOPC y con el ministro de Economía. Si nos dicen que no hay plata que instruyan a sus instituciones a paralizar las obras”.

En caso de una paralización masiva, el impacto sería devastador: más de 30.000 obreros podrían verse afectados, según estimaciones de CAPACO.

Decepción por destino de bonos soberanos

Finalmente, Heisecke expresó su decepción respecto a la emisión de bonos soberanos por USD 1.000 millones en el mercado internacional. “En un tuit decía que eso se iba a transferir en obras, entendimos que se iba a pagar parte de la deuda, pero nos enteramos después que no es así. Eso nos duele”, manifestó.

Hasta el momento, desde el Ministerio de Economía señalan que no se reconocen ciertas cuentas presentadas por las constructoras, lo que profundiza el conflicto.

Ñanduti