El Crio. Hugo Grance, jefe de investigaciones de Amambay, comentó que la víctima, César Argüello (37), se encontraba compartiendo una ronda de tereré junto a dos empleados suyos, identificados como Gustavo Reiner (35) y Leonardo Villalba (29), al momento de sufrir el atentado.
Un solitario sicario irrumpió en el lavadero donde estos sujetos trabajan y, sin mediar palabras, abrió fuego con una pistola calibre 9mm, apuntando directamente contra la humanidad de Argüello.
Una vez logró su cometido, el desconocido se dio a la fuga con su cómplice, quien se quedó a esperarlo afuera a bordo de una motocicleta. Tanto el tiroteo como la huida quedaron registrados en cámaras de circuito cerrado.
La víctima falleció a raíz de los múltiples disparos recibidos, mientras que Villalba solo sufrió un refilón de bala a la altura de la pierna. Por su parte, Reiner pudo salvarse de milagro.
Conforme a informaciones preliminares, Argüello se dedicaba al rubro de préstamos prendarios. “Agarraba vehículos o cualquier artículo en carácter de empeño, también era prestamista”, refirió Grance a Universo 970 AM.
La hipótesis que se maneja es que el crimen podría tener como trasfondo un incumplimiento de una deuda contraída por el ahora fallecido, quien ya venía mostrándose preocupando en los últimos días, según mencionó uno de sus empleados.
“Presumimos que ha recibido algún mensaje o amenaza anterior. Esta persona manifestó que una hora antes revisó su aparato celular y luego ya demostró una preocupación”, agregó el jefe policial, quien adelantó que seguirán recabando mayores evidencias.



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