El anuncio lo hizo uno de los chavistas más leales, Jorge Rodríguez, quien fue vicepresidente de Hugo Chávez y ahora preside la Asamblea Nacional venezolana. Y la justificación es ridícula incluso para los muy altos estándares de ridículo del régimen:

“Te digo, Josep Borrell [jefe de la diplomacia de la UE]: aquí no vendrá ninguna misión de observación de Europa mientras seamos los representantes del Estado venezolano”, declaró Rodríguez durante una sesión del Parlamento, según la agencia AFP. “No regresan porque son groseros, colonialistas, representantes de esta antigua Europa imperial, asesina y esclavista. Aquí no vuelven” , agregó.

A diferencia de Venezuela, la Unión Europea es un bloque de estados democráticos. El discurso de la “Europa de la esclavitud” es solo una excusa poco convincente para que el chavismo vete a los observadores independientes y amañe las elecciones (aún más) a su antojo.