Las mascarillas ya no eran obligatorias como norma general en interiores desde hacía dos meses -en exteriores nunca lo fueron, al igual que en el resto de los países nórdicos-, salvo al entrar y salir del transporte público o si se viajaba de pie.

“Ahora estamos en otra situación distinta, con gran parte de la población ya vacunada, y volvemos a un día a día más normal. Eso significa también que decimos adiós a las mascarillas en autobuses, tren y metro”, señaló en un comunicado el ministro de Transporte, Benny Engelbrecht.

El único lugar en el que seguirá siendo obligatorio llevar mascarillas será en los aeropuertos, ya que ahí se siguen las directrices internacionales.

La desaparición de los tapabocas en el transporte público estaba prevista para el 1 de septiembre, pero se ha adelantado después de que las autoridades danesas eliminaran hace unos días la exigencia de distancia social, lo que permitirá que teatros y cines puedan llenar de nuevo sus aforos.

Dinamarca es uno de los países menos afectados por la pandemia en Europa, con 2.556 fallecidos por coronavirus y una tasa de mortalidad de 43,93 por 100.000 habitantes. El 73,7% de la población ha iniciado el proceso de vacunación y el 62,4% ya lo ha completado, según los últimos datos oficiales.

Fuente: Infobae