En las últimas horas, la Fiscalía ordenó la detención del propietario y del explosivista de una cantera ubicada en Minga Guazú, quienes habrían sido los responsables de proveer las dinamitas utilizadas por la banda criminal para hacer volar las instalaciones del banco. 

Con esta nueva línea de investigación, el Ministerio Público consolida un trabajo que ya suma tres detenidos y la identificación de otros 12 presuntos implicados, todos con orden de captura.

Los buscados por la Policía son Deivid Petter de Souza (34) y Andrés Pintos Venialgo (59), dueño y explosivista autorizado de la Cantera Petters S.A., respectivamente. Este establecimiento se encuentra a unos dos kilómetros de la Ruta PY06, en la zona de Calle 28 Monday, distrito de Minga Guazú. Los investigadores llegaron hasta el sitio tras analizar las “bananas” de dinamita que los delincuentes abandonaron en una de las camionetas usadas durante el atraco. Aunque los asaltantes se tomaron la molestia de eliminar los códigos de barra y otros elementos de identificación de los explosivos, expertos de la Dirección General de Material Bélico (Digemabel) lograron descifrar los números seriales. Al hacerlo, constataron que dichos explosivos estaban registrados como parte del stock legal de la cantera Petters, adquiridos el 10 de octubre pasado, apenas 20 días antes del asalto en Katueté.

TRES DETENIDOS Y 14 BUSCADOS

El pasado martes, la Policía Nacional y el Ministerio Público realizaron varios allanamientos simultáneos en los departamentos de Alto Paraná y Caaguazú, que derivaron en la detención de tres presuntos integrantes del grupo armado: Hernán David Núñez Vera (40), Diego Hernán Portillo Sugastti (31) y Antolín Algarín Domínguez (28). En los operativos fueron incautados chalecos antibalas, botas tácticas, equipos de comunicación y otros elementos vinculados con el hecho.

Actualmente, las fuerzas de seguridad siguen tras la pista de otros 12 sospechosos, entre ellos el supuesto cabecilla del grupo, identificado como Mauricio Paniagua Medina, alias “Mauri”.

EL ASALTO

El robo al banco Itaú de Katueté fue uno de los hechos delictivos más audaces y violentos registrados en los últimos años en el país. Ocurrió cerca de las 02:30 de la madrugada del jueves 30 de octubre, cuando entre quince y veinte delincuentes fuertemente armados tomaron el control del casco urbano, bloquearon las principales vías con clavos “miguelito” y se enfrentaron a tiros con la Policía local.

Mediante el uso de potentes explosivos, los atacantes destruyeron parte del edificio y la bóveda principal, logrando sustraer unos 916.000 dólares. Tras el operativo policial y la remoción de escombros, se recuperó el equivalente a 478.000 dólares, quedando un monto faltante de aproximadamente 438.000 dólares, según confirmó la Fiscalía.

Los delincuentes utilizaron una camioneta Ford Ranger blanca robada en Argentina y luego hallada calcinada en Itakyry y una Toyota Hilux negra, robada en Yatytay y abandonada posteriormente en Nueva Esperanza. En la carrocería de este último vehículo se encontró una barra de acero con varias “bananas” de dinamita adheridas, conectadas a estopines y cordones detonantes: una de las bombas que no llegaron a utilizar durante el ataque.

Con la identificación de los nuevos sospechosos y el rastreo del origen de los explosivos, la investigación apunta a una pronta desarticulación completa de la banda, reforzando la convicción de que el caso del multimillonario robo al Itaú está encaminado hacia su esclarecimiento total.