Narváez primeramente se constituyó en la comunidad indígena Río Verde Ysaka, donde conversó con el líder nativo Eusebio Vera Benítez, quien manifestó que la zona donde cayó la aeronave no se encuentra dentro de los límites de la comunidad y que se trata de tierra fiscal o campo comunal.

El trabajo de destrucción de la pista clandestina de aviación fue realizado por los explosivistas de la Fuerza de Operaciones Especiales (FOPE) de la Policía Nacional, que procedieron a ubicar dinamita en gel en tres puntos estratégicos de la pista para luego realizar la explosión y en consecuencia la destrucción de la misma.