El temor de la futura legisladora es que nos gobierne la narcopolítica, pues según sus palabras, ganó un modelo que solo profundiza más el estilo prebendario y clientelista, con pocas luces en torno a propuestas de proyectos de reformulación que necesita el Estado.

Por otro lado, en cuanto al desafío que le espera en la Cámara de Diputados, dijo que tiene una mochila pesada, pero cargada de esperanza que es renovar la política en el legislativo. “Tenemos que revalorizar la política y que realmente esté al servicio de la gente”, agregó.