En una sesión ordinaria convocada este mediodía, a menos de una semana de haber recibido las ternas para Contralor y Subcontralor General de la República del Senado, y sin siquiera disimular respeto a la institucionalidad para al menos convocar a los ternados, la mayoría cartista y su bancada satélite (ANR, B) consumaron el copamiento cartista en la Contraloría, al reelegir como Contralor a Camilo Benítez (ANR). Como subcontralor al colorado y actual director de Declaraciones Juradas del ente, Armindo Torres, en reemplazo de Augusto Paiva (PLRA).

Con 64 votos a favor (incluidos varios liberales), se dio la elección de Camilo Benítez para el periodo 2026-2031 al frente de la Contraloría.

En el caso de Armindo Torres, fue electo con 49 votos a favor, mientras que los liberales votaron de manera testimonial por Augusto Paiva, que tuvo 16 votos.

Sobre todo, opositores cuestionaron la reelección de Camilo Benítez, al que tildaron como el “campeón del medallero cartista” de persecución a enemigos, “garrotero” contra opositores y “blanqueador” al servicio del cartismo.

Pese a tener claro que tenían ambas elecciones perdidas, la mayoría de los liberales igual se quedaron a simular “legitimidad” a una elección que la diputada Rocío Vallejo (Partido Patria Querida) describió como un “show”, ya que el desenlace estaba cantado hacia el copamiento cartista.

Con esta reelección de Camilo, el cartismo “viene a premiar a un ordenanza”, dijo el diputado Raúl Benítez, quíén consideró que el apoyo del cartismo es “la premiación del que juntó las medallas de persecución” a la oposición.

Mencionó puntualmente los casos del exintendente de Asunción, Mario Ferreiro (sobreseído), la exsenadora expulsada Kattya González (denuncia desestimada) y el exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto (en proceso de juicio oral), algo en lo que coincidió con varios de sus colegas opositores como Johanna Ortega (Partido País Solidario).

Entre sus argumentos a favor tanto de Camilo Benítez como de Armindo Torres los cartistas afirmaron que supuestamente no tenían críticas en su actual gestión, e incluso, para justificar el copamiento, el vicelíder de bancada de Honor Colorado, Alejandro Aguilera apeló a un argumento claramente falaz de que supuestamente la oposición ya había tenido una contraloría afín en el gobierno de Fernando Lugo.