Más de un millar de hurreros se congregaron desde tempranas horas en la fachada litoral del Palacio de Gobierno -violando la Ley del Marchódromo- en respaldo al presidente Mario Abdo Benítez, cuando aún pesaba la amenaza de juicio político sobre él.

La multitud estuvo compuesta en un gran número por funcionarios públicos, pagados por el Estado, que en vez de estar cumpliendo funciones se fueron a hacer loas por el Mandatario, priorizando eso a cosas aparentemente “menos relevantes”, como la educación y salud.

Varios funcionarios del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) fueron como hurreros, como es el caso de Luis Figueredo, Supervisor de Educacion de Amambay, con un salario de casi G. 7 millones, Zara Noemí Villalba Benítez, directora de Gestión General Educativa Departamental, con un salario de casi G. 6 millones; el de Lidia Concepción Barrios, encargada de la Dirección de Educación de Capital, con un salario mensual de G. 7.805.398; y Edita Concepción Jara Morel, encargada de la Dirección Departamental de Educación de Alto Paraguay, que cobra G. 6.790.977 al mes.