Pese al pedido de informes, la autoridad educativa mantiene silencio sobre el millonario faltante, alimentando la desconfianza de la comunidad. Esta situación se vuelve aún más grave considerando que la planificación, ejecución y control del Proyecto TAPE en Amambay deben ser llevados adelante por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), mediante su Unidad Ejecutora de Programas y Proyectos (UEPP), en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), responsable de las obras de infraestructura escolar.

Ambas instituciones conforman un comité directivo encargado de garantizar la transparencia, el seguimiento y el uso correcto de los recursos destinados a mejorar las escuelas del departamento.

Sin embargo, la falta de respuestas del Director de Educación y sus evasivas solo incrementan la sospecha de que el director de la Escuela Marcial Samaniego, conjuntamente con la supervisora distrital Fátima Fleitas y el propio Director Luis Figueredo, podrían haber despilfarrado los fondos públicos, profundizando las dudas sobre la gestión local y dificultando la rendición de cuentas.