Tedros dio una rueda de prensa ante la asociación de corresponsales de Naciones Unidas y al final de su intervención reveló que había estado a punto de cancelarla por encontrarse en un “momento difícil” a nivel personal.

“Me han informado de que mi tío fue asesinado por el ejército eritreo”, dijo a los periodistas.

El jefe de la OMS explicó que en la incursión militar en la que murió su familiar también mataron a otras cincuenta personas.

“Espero que el acuerdo de paz se mantenga y esta locura se detenga”, afirmó.

El gobierno de Etiopía y las autoridades del Tigré firmaron un alto el fuego el 2 de noviembre tras dos años de combates.

Varias organizaciones han calificado este conflicto como “uno de los más mortíferos del mundo”.

Más de dos millones de personas se han visto desplazadas y cientos de miles están al borde de la hambruna, según la ONU.

Tedros, originario de Tigré y exministro de Salud y Relaciones Exteriores de Etiopía, ha pedido repetidamente la paz y el acceso sin restricciones de ayuda humanitaria a la región.