"Mi motivación es seguir escribiendo la historia de este deporte. Para hacer lo que hemos hecho es necesario tener una motivación absoluta. Y no es fácil seguir motivado cuando se han retirado mis mayores rivales", afirmó el serbio desde la pista Suzanne Lenglen tras derrotar al francés Corentin Moutet.

Djokovic se acordó especialmente de Rafael Nadal, con quien tuvo una de las mayores rivalidades de la historia y a cuyo homenaje asistió el pasado domingo.

"Cuando se fue Rafa una parte de mi se fue con él. No pensaba que sería así. La rivalidad no era solo en la cancha, también era fuera. Han sido 20 años hermosos para el tenis", aseguró.

El serbio se mostró encantado de haber superado a un rival tan incómodo como Moutet, sobre todo ante el público francés, con quien ya ha tenido desencuentros en el pasado.

"Mentalmente hay que estar muy preparado para afrontar a un rival como Corentin, es muy rápido y batalla cada punto. En el tercer set todo era posible", dijo Djokovic, que remontó una bola de set.

Djokovic indicó que tras haberse alzado con el torneo de Ginebra la pasada semana, el único de la presente temporada y el centésimo de su carrera, ha recuperado la confianza.

"La había perdido porque no ganaba partidos, pero la victoria en Ginebra llegó en el buen momento, me ha permitido llegar a Roland Garros con más confianza y con una energía positiva", señaló.