Esta vez, demoraron a una mujer identificada como Antonia Elizabeth Peralta Villalba (34), domiciliada en el barrio Tres Fronteras de Presidente Franco, esposa de Juan Eugenio Medina Ávalos, alias “Keño”, quien fue señalado como autor de los disparos que presuntamente acabaron con la vida de López Peña. La mujer no aportó casi nada, y a estas alturas ya se especula que las autoridades están haciendo una especie de “cacería de brujas” que no los lleva a ningún lugar. Ya son 11 días de agonía de la familia que solo pregunta, ¿dónde está Francisco?
En la tarde de ayer, la Policía Nacional, en coordinación con el fiscal Alberto Torres de Presidente Franco, detuvo a la esposa de “Keño”, quien según los vecinos se desempeña en la zona del puerto Tres Fronteras como “campana” de paseros. En su declaración ante el Ministerio Público, no aportó casi nada, y los investigadores siguen una pesquisa sin rumbo. Con la detención de Antonia Elizabeth Peralta Villalba (34), ya suman seis los detenidos en este caso, sin embargo, las investigaciones no avanzan y Francisco sigue con paradero desconocido. Los otros detenidos son: Cristhian Javier Aranda Benítez, alias “Turiel’i” (21), quien tenía en su poder la moto Kenton GTR color rojo con negro, propiedad de la víctima; Ronald David Ferreira González (23), con orden de captura por robo agravado y asociación criminal y José Luis González, alias “Jorg” (33). Además, fue demorado un adolescente de 16 años, con iníciales M.B., pero fue entregado nuevamente a sus padres, pese a que aparece en imágenes de circuito cerrado donde la víctima fue vista por última vez.
SOLO UN ALLANAMIENTO
Desde que se tuvo conocimiento de la desaparición de Francisco Daniel López Peña, la Policía Nacional y el Ministerio Público actúan de una manera muy desinteresada, ya que solo se mueven con la insistencia de la familia del desaparecido. Solo realizaron un allanamiento en la vivienda de “Keño”, ubicada a escasos metros del río, donde hallaron un rifle calibre 22 mm escondido debajo de un viejo sofá en el patio, presuntamente usado para ejecutar a López Peña. También incautaron otras dos armas largas, radios walkies, un larga vista y cámaras de circuito cerrado. Sin embargo, no realizaron ningún procedimiento en las viviendas de los demás detenidos con relación al caso. Los familiares cuestionan tal situación, pues sostienen que incluso el cuerpo del desaparecido podría estar enterrado en una de esas viviendas
TRASFONDO
La hipótesis más fuerte apunta a una disputa entre paseros, relacionada a una carga de droga extraviada. La causa está a cargo del Departamento de Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas, encabezado por el Crio. Ppal. Rubén Ramírez. “La desesperación ya es insoportable. Solo queremos encontrar a mi hermano, vivo o muerto, pero saber qué pasó con él”, expresó entre lágrimas su hermana Vanesa López.



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