La niña de 3 años que murió de hambre en la comunidad Takuaguyogue de Amambay no solo fue víctima del descuido de sus padres, sino también de la desidia de las instituciones del Estado. La pequeña tuvo cuanto menos tres ingresos en algún servicio de salud pública, pero la cartera sanitaria no fue capaz de elaborar una estrategia de monitoreo para asistirla. La muerte de la infante también evidencia la nula acción de la Gobernación de Amambay a favor de los pueblos originarios.
La muerte de una niña de 3 años por un cuadro de desnutrición grave (murió de hambre), puso de manifiesto una vez más la absoluta incapacidad de las instituciones del Estado central y descentralizadas, para asistir a la población que se encuentra en situación de vulnerabilidad, como es el caso de las comunidades indígenas.
El propio director de la XIII Región Sanitaria , doctor Pablo Ayala , informó que la niña tuvo una consulta médica en octubre del año pasado y que la médica que la atendió había recomendado una consulta con una neuróloga infantil.
“Ella tenía algún déficit”, indicó. “Cuando sucede un hecho trágico como este, sentimos que en algún punto hemos fracasado”, agregó.
Doctor Pablo Ayala, director de la XIII Región Sanitaria.
Desnutrición tuvo un desarrollo de 6 meses.
El médico forense del Ministerio Público , doctor César González Haitter , quien asumió como causa de muerte “desnutrición calórico-proteica” , indicó que dicho cuadro tuvo que desarrollarse como mínimo durante 6 meses hasta el desenlace fatal .
SEGUNDO CASO EN MENOS DE 48 HORAS
Un desgarrador caso de vulnerabilidad y falta de acceso a la salud pública enluta una vez más a una comunidad indígena, esta vez a la de Mba'e Marangatu, del distrito de Capitán Bado. Un lactante de apenas dos meses de vida falleció en las últimas horas mientras era trasladado de urgencia hacia la capital del país, tras presentar complicaciones respiratorias graves.
Según el relato de la madre, identificada como Delia, el su pequeño hijo comenzó con un cuadro gripal el pasado martes. Sin embargo, la falta de medios de transporte y la ausencia de puestos de salud operativos en su comunidad retrasaron su atención médica por cinco días.
"No tenía cómo ir, no hay motos ni vehículos por allá. Recién el sábado mi tío consiguió una moto y pudimos salir de la estancia", explicó la madre en una entrevista para Urundey FM. Para cuando el bebé llegó al Hospital Regional de Pedro Juan Caballero el sábado por la tarde, su estado ya era crítico debido a una neumonía que afectó severamente sus pulmones.
Ante la necesidad de una cama en Terapia Neonatal y la falta de disponibilidad inmediata en la zona, los médicos ordenaron su traslado a Asunción. La madre manifestó atención que incluso intentó viajar a territorio brasileño para una más rápida, pero no se le permitió por poseer documentación paraguaya.
Desafortunadamente, el frágil estado del niño no resistió el viaje. A la altura de la ciudad de Santa Rosa del Aguaray, el pequeño sufrió complicaciones fatales y llegó sin signos de vida. El cuerpo fue regresado a la morgue local para los procedimientos legales y la posterior entrega a sus familiares.
Este lamentable suceso expone, una vez más, la precaria realidad de las comunidades indígenas en el departamento de Amambay. La carencia de caminos de todo tiempo, la falta de ambulancias en zonas rurales y la ausencia de médico personal permanente en los puestos de salud locales continúan siendo barreras mortales para los ciudadanos más vulnerables.



COMENTARIOS