Según la fiscal Daysy Sánchez, estas personas hace tiempo se dedicaban a buscar tesoros escondidos e incluso compraron una motobomba para desaguar el pozo y así continuar la búsqueda.

El médico forense constató que la muerte fue por asfixia, no había señales de golpes o contusiones. Se quedaron sin oxígeno al avanzar en la excavación. La excavación tenía 12 metros de profundidad aproximadamente.