En contacto con el Observador Radio TV, el magistrado explicó que a Julio César Duarte Servián, tuvo la mayor carga de reprochabilidad por lo que fue condenado a una pena de 18 de años de cárcel por concurso de hechos que van desde lavado de activos provenientes del tráfico internacional de drogas y asociación criminal, a veces sorprende un poco la pena, pero realmente acá había muchos elementos que involucran a estas personas
Como una estructura que dedicaba directamente al tema del lavado de dinero, la facilidad con la que estas se desarrollan dentro de casas de cambio y la falta de control administrativo también había es una cuestión que hay que señalar, y es algo que nosotros notamos”, enfatizó con respecto a la flexibilidad o falta de control que vuelve al Paraguay como un punto atractivo para las organizaciones criminales que buscal ingresar ganancias ilegales a la economía formal a través de las casas de cambio en general y Zafra cambios en particular
A lo largo de este juicios vimos como se ofrecían remesas, encima no estamos hablando a nivel local, incluso a países como Alemania, China, o Brasil.,
A su vez, la defensa, por ejemplo, no produjo ni un solo elemento probatorio que hable de la legalidad de este tipo de transacciones, simplemente ellos dicen, «No, nosotros somos doleiro cambista y yo toda la vida trabajé así.» Lo cual en Brasil tiene fuertes restricciones este tipo de actividades
“En Paraguay hay mucha libertad para el ejercicio, pero acá quiero hacer notar algo, no es esta actividad de por sí ilegal, pero cuando el dinero es proveniente del narcotráfico, ahí sí estamos hablando de una cosa seria”, precisó-
Antecedentes
El Tribunal de Sentencia, integrado por los jueces Federico Rojas, María Luz Martínez y Dina Marchuk impuso condenas de 6 hasta 18 años de cárcel a los involucrados en el “Caso Status”, miembros de un esquema de lavado de dinero proveniente del tráfico internacional de cocaína. Además, se dispuso el comiso de bienes incautados durante la investigación y la prisión preventiva de los condenados.
Julio César Duarte Servián recibió la pena más alta, con 18 años de cárcel, seguido por Víctor Paredes, condenado a 14 años, y Juan Echagüe, sentenciado a 13 años. Luis Benítez fue condenado a 12 años, mientras que Noelia Giménez deberá cumplir 6 años de encierro.
Vínculos con el clan García Morínigo
El caso se originó a partir de una investigación realizada en Brasil, donde se detectaron comunicaciones que expusieron la estructura financiera del Clan García Morínigo, liderada por los hermanos Kleber y Jefferson García Morínigo. También fue identificado Robson Lourival Alcaraz Ajala, considerado el contador de la organización, actualmente prófugo.
Estas comunicaciones permitieron individualizar a varios operadores en Paraguay, entre ellos Julio César Duarte Servián, Víctor Javier Paredes Valenzuela y Luis Alberto Benítez Escobar, quienes habrían ejecutado operaciones financieras para dar apariencia de legalidad al dinero ilícito.



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