El especialista en economía, Víctor Pavón, realizó un análisis crítico sobre la situación financiera actual del país y el impacto real de los proyectos emblemáticos del Gobierno.

El experto afirmó que el 2026 será un año de punto de equilibrio para la capacidad económica nacional, donde se decidirá si el Paraguay logra ascender en su desarrollo o desciende por falta de reformas. Pavón advirtió sobre el riesgo inminente de un retroceso debido a la ausencia de cambios estructurales de fondo en la Caja Fiscal y otros entes estatales.

Durante una entrevista en el programa Tribu Nativa de La Tribu 650 AM, el analista cuestionó duramente la implementación del plan Hambre Cero. Según el economista, el proyecto fue enfocado de manera equivocada al no considerar variables críticas como la fluctuación del dólar y la baja en las recaudaciones.

Pavón sostuvo que una inversión de 400 millones de dólares resulta excesiva para la realidad financiera del Estado, sugiriendo que el programa debió focalizarse exclusivamente en familias en situación de pobreza extrema.

Incertidumbre jurídica y presión sobre el sector privado

El experto expresó su profunda preocupación por las señales enviadas desde la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y el Ministerio del Trabajo. Pavón indicó que la intención de gravar las reservas de las empresas y la formalización compulsiva al IPS genera una incertidumbre perniciosa para los inversores.

Estas medidas, calificadas por el analista como actos confiscatorios, podrían afectar negativamente el grado de inversión que el país busca consolidar. Argumentó que el Estado debe reducir su peso sobre los contribuyentes para fomentar la inversión per cápita genuina.

Sostuvo que la economía paraguaya se mueve bajo el principio de escasez y que los bienes se crean mediante el esfuerzo del capital privado y la creatividad.

Para el especialista, el Estado posee una naturaleza confiscatoria que extrae capital del sector productivo sin ofrecer siempre una contraprestación eficiente en servicios básicos. Criticó que los impuestos no sean voluntarios y que la falta de resultados en seguridad y justicia desincentive el cumplimiento tributario. Pavón enfatizó que las reformas son la única vía para aliviar la carga de un sistema que calificó de ineficiente.

Deuda con proveedores y el mecanismo de pago

Respecto a la deuda estatal con farmacéuticas y constructoras, que asciende a unos 1.600 millones de dólares, el economista propuso utilizar el mecanismo del factoring. Esta herramienta permitiría a las empresas ceder sus facturas a entidades financieras para obtener liquidez inmediata mientras el Estado salda sus compromisos bancarios a largo plazo.

Pavón enfatizó que cualquier arreglo económico debe ser transparente y sustentable para no comprometer la salud financiera de futuras administraciones nacionales. Advirtió que la acumulación de deudas sin un plan de pago claro conspira contra la previsibilidad del mercado.

El analista señaló que este caos jurídico y económico es producto de una planificación que no contempló la realidad del mercado internacional ni la capacidad de pago del Tesoro. Mencionó que programas como el de alimentación escolar generan efectos negativos en sectores secundarios, como las cantinas, que anteriormente competían de forma autónoma.

Para el economista, la desaparición de estos puestos de trabajo representa un problema de orden social que el Gobierno no evaluó correctamente al centralizar el servicio. Insistió en que la focalización es la única herramienta técnica válida para evitar el derrame innecesario de recursos.

Realidad de la pobreza y capital humano

Finalmente, el analista refutó las cifras oficiales sobre la reducción de la pobreza presentadas recientemente por el Poder Ejecutivo. Explicó que recibir un subsidio temporal no significa salir de la pobreza, sino simplemente aliviar un estado de necesidad momentáneo mediante transferencias pecuniarias.

Para el especialista, la verdadera superación de la vulnerabilidad solo se logra mediante el aumento del capital acumulado y la seguridad jurídica absoluta. Concluyó que el asistencialismo estatal suele generar una dependencia que destruye el incentivo al trabajo y al estudio constante de los ciudadanos.

Pavón recalcó la importancia de invertir en capital humano y tecnología para mejorar la productividad por persona en el territorio nacional. Afirmó que el modelo de reparto en las jubilaciones es un sistema agotado que debe migrar hacia la capitalización individual para evitar el colapso financiero.

Sin estas reformas de fondo, el déficit fiscal seguirá creciendo, obligando al Estado a recurrir a mayor endeudamiento o presión tributaria. El experto cerró su intervención instando a las autoridades a establecer reglas de juego claras que permitan al sector privado operar con autonomía y previsibilidad.