Pike fue condenada a muerte en Tennessee por asesinar en 1995 a una compañera de estudios de 19 años, un crimen que cometió a los 18 años. La mujer "está agradecida con los equipos de emergencia y con el personal médico por la atención brindada en estas circunstancias extraordinarias", señala el comunicado de los letrados, que añade que Pike seguirá "recibiendo tratamiento en la prisión".
El pasado 30 de septiembre la mujer sobrevivió a dos inyecciones letales de pentobarbital, lo que obligó a suspender su ejecución -la primera de una mujer en 200 años en el estado- e ingresarla en un hospital, donde estuvo varios días inconsciente. Como resultado de su ejecución fallida, Pike tiene un coágulo sanguíneo en un brazo, neumonía y no puede tragar, según han dicho sus abogados.
42 personas en el corredor de la muerte
Bill Lee, gobernador de Tennessee, estado que no ha logrado consumar este año dos ejecuciones mediante inyección letal, suspendió las ejecuciones previstas para lo que queda de 2026 a raíz del incidente y aún no se ha aclarado si solicitará una nueva orden para aplicarle la pena capital a Pike. Tras lo ocurrido, Lee aceptó la dimisión del jefe de la administración penitenciaria.
En tanto, una jueza ordenó el miércoles 7 de octubre a dicha administración penitenciaria que preservara todas las pruebas materiales y los documentos relacionados con la fallida ejecución.
Tennessee ha ejecutado a 17 reclusos desde el restablecimiento de la pena capital en Estados Unidos en 1976, según datos del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, una organización que recopila estadísticas sobre estas sentencias en todo el país. Actualmente, 42 personas se encuentran en el corredor de la muerte en Tennessee.
DZC (EFE, AFP)





