El representante comercial Jamieson Greer afirmó que las políticas brasileñas han impedido el acceso de productos estadounidenses al mercado de más de 210 millones de consumidores. Entre los productos exentos del nuevo arancel destacan la carne de res, el café y ciertas piezas para aeronaves.

El secretario de Estado Marco Rubio respaldó la decisión y criticó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva por anteponer su "propio ego" en lugar de negociar de buena fe. La administración Trump descartó motivos políticos y advirtió que responderá a cualquier represalia

Brasil rechazó de inmediato la medida. Lula la calificó como ilegítima y su gobierno anunció que activará la ley de reciprocidad aprobada el año pasado. Aunque las conversaciones bilaterales continúan abiertas, el anuncio aumenta la tensión comercial entre ambos países y podría afectar sectores clave del intercambio bilateral.