Según el comunicado, Hezbolá opera en la región a través de actividades ilícitas como el lavado de dinero, el narcotráfico, la falsificación de dólares, el contrabando de petróleo, cigarrillos, carbón vegetal y efectivo, así como el comercio ilegal de diamantes. También se camufla con negocios legales, entre ellos constructoras, inmobiliarias y empresas de importación y exportación.
Las autoridades estadounidenses piden colaboración ciudadana y abrieron canales seguros para recibir información a través de Signal, Telegram, WhatsApp y su línea de denuncia basada en Tor.
Se podrán otorgar recompensas por información que lleve a la identificación y desarticulación de:
- una fuente de ingresos para Hezbolá o de sus principales mecanismos de facilitación financiera;
- donantes o facilitadores financieros de Hezbolá;
- instituciones financieras o casas de cambio que faciliten transacciones de Hezbolá;
- empresas o inversiones propiedad o controladas por Hezbolá o sus facilitadores financieros;
- empresas pantalla involucradas en la adquisición internacional de tecnología de doble uso en nombre de Hezbolá; y
- esquemas delictivos que involucren a miembros o simpatizantes de Hezbolá y que generen beneficios económicos para la organización.
De acuerdo al comunicado de la embajada, Hezbolá es considerada “una organización terrorista con base en el Líbano que recibe armas, entrenamiento y financiamiento de Irán, país que fue designado como patrocinador estatal del terrorismo por el Secretario de Estado en 1984”.
“Hezbolá genera alrededor de mil millones de dólares al año mediante una combinación de apoyo financiero directo de Irán, negocios e inversiones internacionales, redes de donantes, corrupción y actividades de lavado de dinero”, se acota.
El Observador



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