El Hajj, que es fundamental para la vida religiosa de los musulmanes, exige que todos aquellos económicamente capaces emprendan el viaje sagrado al menos una vez. Este año, la romería coincidió con uno de los períodos más calurosos registrados en la región.
Según organismos internacionales, las temperaturas en la Gran Mezquita de La Meca alcanzaron los 51,8 grados centígrados, lo que convierte este Hajj en uno de los más peligrosos en términos de condiciones climáticas.
Además, muchos de los peregrinos fallecidos eran de origen egipcio, lo que representa una proporción significativa de los que sucumbieron al duro entorno.
En 2015, 2.070 personas murieron aplastadas por las multitudes.
Los egipcios no tenían permisos oficiales para ir a La Meca
Información proporcionada por fuentes diplomáticas indica que, de los egipcios que perdieron la vida en este Hajj, la gran mayoría no contaba con permisos oficiales, lo que apunta a un desafío logístico para gestionar el acceso seguro a los rituales.
En total, el número de peregrinos egipcios que murieron llegó a 658, lo que pone de relieve no sólo las complicaciones relacionadas con el clima extremo, sino también otros problemas subyacentes, como la hipertensión arterial exacerbada por el estrés y el calor.
Medidas gubernamentales
En un intento por llevar a cabo una peregrinación ordenada y segura, el gobierno de Arabia Saudita tomó medidas estrictas para evitar el hacinamiento y garantizar que sólo los peregrinos autorizados participaran en los rituales.
Según los informes, a más de 300.000 se les impidió participar porque no tenían las credenciales necesarias. A pesar de estos esfuerzos, muchos peregrinos ilegales lograron ingresar a los lugares sagrados, aumentando los riesgos durante el evento.
que es haji
Haji es uno de los cinco pilares del Islam: todos los musulmanes, que tengan los medios económicos y la capacidad física para hacerlo, deben realizar la peregrinación a La Meca al menos una vez en la vida.
Este año, 1,83 millones de musulmanes participan en el ritual. Según el ministro saudí, Tawfiq bin Fawzan al-Rabiah, se trata de una cifra ligeramente inferior a los 1,9 millones de peregrinos registrados en 2023.
La sucesión de catástrofes durante Haji llevó a las autoridades sauditas a repensar algunos de los acontecimientos, haciéndolos más simbólicos, para evitar demasiadas concentraciones.



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