Ana Brnabic, mantuvo el sábado una conversación "constructiva" con la jefa de la diplomacia de Australia, Marise Peyne. "El Gobierno de Serbia está dispuesto a ofrecer cualquier garantía para Novak, para que le dejen entrar en Australia. El presidente también está involucrado", añadió la jefa del Ejecutivo serbio.

Las autoridades aduaneras australianas rechazaron la entrada de Djokovic al llegar al aeropuerto por no llevar consigo el carnet de vacunación. Tras recurrir para no ser expulsado de inmediato, sus abogados han presentado dos exenciones médicas que supuestamente certifican que pasó la COVID-19 a mediados de diciembre. El primer ministro australiano advirtió que no habría excepciones a la regla, muy estricta, pero también muy eficaz a tenor del daño causado por la pandemia.

Djokovic, que nunca ha aclarado si se ha vacunado o no, conocerá este lunes su suerte. Si ganase el Open de Australia se convertiría en el mejor jugador de la historia.