Las molestias contra el gabinete que la dirigencia colorada tiene atragantadas fueron expuestas este lunes por el senador Gustavo Leite, hombre cercano a Horacio Cartes, quien pidió a Santiago Peña "corregir rumbo y hacer una revolución como oficialistas y como colorados". La bronca es, sobre todo, con la mano derecha del presidente, sobre quien recae el control total de lo que sucede en el Estado: Carlos Fernández Valdovinos.
Desde hace semanas existe un enfrentamiento "indirecto" entre los fieles a Cartes y los asesores y colaboradores de Peña. La puja pasa por la falta de espacios en el Gobierno central, que podría desembocar en una fuga masiva de dirigentes cartistas hacia la disidencia por el descontento y la desilusión tras meses de promesas electorales sin cumplir.
Pero hay otra cuestión igual de importante, y es que el ala dura del cartismo busca a toda costa hacerse de mayor poder de maniobra dentro del gobierno, una situación que es esquivada por Peña gracias al respaldo de sus ministros.
En el entorno del presidente existen dos persona que le marcaban la pauta en relación con la administración de los recursos. Una es el ministro de Economía y la otra la exjefa del gabinete, Lea Giménez, de quien la dirigencia se encargó de remover del cargo. Solo quedó Valdovinos como la figura de mayor confianza de Peña.
Gustavo Leite.
En medio de este versus entre el comando de Honor Colorado y el gabinete asoman versiones de supuestos cambios de ministros para antes de marzo, por orden directa de la avenida España. Los ministerios e instituciones en la mira son Salud, Obras Públicas, Cancillería, MITIC, Industria y Comercio y el Instituto de Previsión Social.
Leite se convirtió en vocero del ala dura del comando. El senador siempre tuvo una posición de cuestionamiento más o menos frontal contra Peña, pero dentro de un perfil de apoyo y lealtad a la administración colorada. Leite admitió que el gobierno debe ser mirado con ojos críticos, sin dejar de apoyarlo, y deslizó que tenían que corregirse rumbos y Peña, dejar a un lado la política exterior.
Estamos lejos de los 500 mil empleos nuevos. Para mí gusto el presidente está demasiado interesado en política exterior, pero para eso existe un canciller, pero el canciller está más interesado en ser secretario general de la OEA
"Siendo oficialista lo que no podemos dejar de hacer es tirar la realidad del país para ayudarle al presidente a cumplir con su promesa. Estamos lejos de los 500 mil empleos nuevos. Para mí gusto el presidente está demasiado interesado en política exterior, pero para eso existe un canciller, pero el canciller está más interesado en ser secretario general de la OEA", apuntó. Leite nunca escondió su intención de ocupar el puesto de Rubén Ramírez Lezcano.
Carlos Fernández Valdovinos.
Senado
Leite sostuvo que el gobierno debe cambiar la percepción de que la corrupción sigue igual que en la época de Mario Abdo Benítez, sobre todo cuando se avecinan tiempos electorales en los que la gente va a empezar a reclamar lo que no se cumplió. "Hambre Cero es muy importante, pero necesitamos de cinco a seis proyectos así de emblemáticos para que la gente diga 'esto es lo que nos prometieron'. El presidente y yo nos conocemos. Él conoce mi cabeza y yo la suya. No estamos de acuerdo en un 100%. Estoy para ayudarle, pero tenemos que hacer más. Es momento de corregir rumbo", disparó.
Cabe mencionar que los reclamos no solo provienen de la dirigencia y las estructuras coloradas, sino también del Congreso, donde tanto Raúl Latorre y Basilio "Bachi" Núñez mantienen con dificultad la unidad de las bancadas, a casi un año y medio de haber asumido el gobierno, que se caracterizó por pedir más que en devolver los gestos de apoyo político al Parlamento. Ante la proximidad de las elecciones municipales, los legisladores se juegan sus liderazgos regionales ante la falta de empatía de los economistas que blindan a Peña.
LPO



COMENTARIOS