“No tiene que haber pánico, porque el 90% de la población va a tener afecciones leves, probablemente, y cuando uno piensa que por años se mueren 1.200 accidentados de tránsito, las cifras se apaciguan un poco”, señaló.

“La gente creo que termina el enclaustramiento y todo vuelve a la normalidad; el que piense así, está absolutamente equivocado. Esto va a ser largo. Lo que se está haciendo con el enclaustramiento es enlentecer en todo lo posible la transmisión del virus, de manera a darnos tiempo para prepararnos para la avalancha de pacientes que sí o sí van a ver en un mes, en 15 días o dos meses, yo no sé porque no soy epidemiólogo”, indicó.

“Hay afecciones que matan mucha gente por año y somos insensibles a eso. Se mueren pacientes 1.200 en accidente de tránsito en un año y a nadie parece importarle y se mueren 54 de dengue y todo el mundo pegan grito al cielo y ahora lo mismo va a ocurrir, pero van a ver va a ser el precio a pagar”, criticó.

Se dirigió a la ciudadanía y pidió que se respete las medidas impuestas por el Gobierno a esta “guerra”.