El fallecimiento de esa leyenda del fútbol ha logrado hermanar en un mismo sentimiento a los dos grandes antagonistas de la política brasileña, que lamentaron su deceso en sendos mensajes publicados en sus redes sociales.
"Fue uno de los mayores jugadores y técnicos del fútbol de todos los tiempos, un gran vencedor y un símbolo de amor por la selección y por Brasil", escribió el progresista Lula.
Destacó su papel como entrenador "del mayor equipo de fútbol de la historia, la selección brasileña de 1970", y dijo que es uno de los mejores ejemplos "del brasileño que no desiste nunca".
El ultraderechista Jair Bolsonaro citó una declaración cómo el "Viejo Lobo" respondió a las críticas que sufría la selección que dirigía en 1997, tras ganar la Copa América de Bolivia ese año contra todos los pronósticos.
"'Me van a tener que tragar', una frase que eternizó a Zagallo, el único tetracampeón del mundo", escribió el líder de la extrema derecha.
Bolsonaro también deseó que "Dios, en su infinita bondad, lo acoja en sus brazos y consuele a sus familiares, amigos y admiradores".
Zagallo falleció a los 92 años y es hasta hoy la única figura del fútbol que tiene cuatro mundiales en su palmarés personal.
Dos fueron como jugador de la selección brasileña (Suecia 1958 y Chile 1962), otro como entrenador (México 1970) y el último como coordinador técnico (Estados Unidos 1994).
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha declarado siete días de luto y lamentado profundamente la muerte de quien consideró que ha sido "una de las mayores leyendas" de ese deporte en el país y que estuvo con la selección en cuatro de los cinco mundiales que ha ganado.



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