Durante una conferencia de prensa, las autoridades detallaron que el EPP operó bajo una alianza táctica con otra organización criminal armada de la región, considerada zona conflictiva por el dominio de estructuras narcos.
Las autoridades calificaron el hecho como una preocupante alianza estratégica entre el terrorismo ideológico y el crimen organizado.
Al respecto, el ministro del Interior, Enrique Riera, manifestó que durante el ataque mortal al puesto policial fueron utilizadas dos armas de fuego. Una de ellas pertenece al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que está vinculado a un atentado contra una Comisaría de Ybyrarobana’i, ocurrido el año pasado, y otra fue usada en el 2020 por otro grupo criminal en un enfrentamiento con la Policía en Laurel.
“Actuó el EPP, pero no solo; actuó con otro grupo; esto es una ampliación de la información original que teníamos cuando nos preguntaron si el EPP estuvo o no; los hechos objetivos nos dicen que sí”, expresó.
Además, explicó que en el lugar fueron halladas vainillas de 10 armas diferentes y que la información preliminar hablaba de las versiones verbales de los dos sobrevivientes, que uno escapó y el otro resultó herido, quienes hablaron de una cantidad de 20 personas.
Oficial. Tras la reunión en Mburuvicha Roga, las autoridades afirmaron que el ataque fue perpetrado por el EPP y otros.
Gentileza.
Igualmente, dijo que probablemente no se puede descartar ninguna hipótesis, pero así como están las cosas, “participó el EPP, pero no solo ellos, pudieron haber participado grupos criminales de la zona que fueron reclutados, aliados, que se sumaron a este ataque cobarde y vil”.
También, recalcó que “al crimen organizado hay que enfrentar con un Estado organizado y unido como el que tenemos nosotros” y por último aseveró que verán la forma de reagrupar las fuerzas de seguridad en el Departamento de Canindeyú, porque quieren “proteger a la Policía Nacional” y no pueden exponerlos a que sean pocos y mal armados en circunstancias parecidas a lo ocurrido. En ese sentido, adelantó que habrá una reingeniería y reubicación de sus elementos humanos, que probablemente les lleve a no tener puestos policiales en los cuales daban otros tipos de servicios.
Por su parte, el comandante de la Policía, César Silguero, señaló que “a raíz de las evidencias colectadas se identificaron 10 armas, de las cuales una es un arma corta y el resto son armas largas: 5.56, calibre 12 y 7.62”, por lo que, “de acuerdo con los indicios balísticos, estuvieron 10 personas de manera objetiva. Tal vez sean más, pero 10 fueron las que dispararon”.
Actuó el EPP, pero no solo; actuó con otro grupo; esto es una ampliación de la información original que teníamos cuando nos preguntaron si el EPP estuvo o no; los hechos objetivos nos dicen que sí.
Participó el EPP, pero no solo ellos, pudieron haber participado grupos criminales de la zona que fueron reclutados, aliados, que se sumaron a este ataque cobarde y vil. Enrique Riera, ministro del Interior.
Nueva generación de EPP revive al grupo
De cuna. Imagen de Osvaldo Villalba en la selva con un bebé.
Archivo.
Un grupo armado perteneciente a la nueva generación del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) es sindicado como autores de sembrar el terror en la colonia Naranjito, al ejecutar un violento atentado contra el Puesto Policial N° 4. El ataque armado se cobró la vida de dos agentes de policía y de un ciudadano brasileño de civil.
Tanto el ministro del Interior, Enrique Riera, como el comandante de la Policía, César Silguero, confirmaron oficialmente la autoría del brutal ataque por parte de nuevos miembros del EPP, liderada aparentemente por Ernesto Daniel Villalba Meza, alias Osvaldito, un joven de 21 años, hijo de Magna Meza y del fallecido Osvaldo Villalba.
Riera afirmó que Osvaldito nació en el campamento del EPP entre los departamentos de Concepción y San Pedro, salió del país de forma clandestina y fue criado por su abuela en Argentina.



COMENTARIOS