Como favorito parte el actual mandatario, Pablo Milad, pese a que a su gestión se le imputan muchos de esos problemas, y en particular el hecho de que la Roja vea el Mundial por televisión por segunda edición consecutiva.

Milad, de 58 años, licenciado en educación física, empresario y político adscrito al partido de centro derecha Evopoli, llegó a la presidencia del fútbol chileno en 2020 como sucesor de Sebastián Moreno, quien renunció antes de terminar el mandato.

Desde entonces, el antiguo presidente de Curicó Unido ha mezclado luces y sombras: lidió de forma sobresaliente con la pandemia, haciendo que Chile fuera uno de los primeros países del mundo en recuperar el fútbol profesional.

Pero fracasó a la hora de que la selección clasificara para Qatar 2022, tarea que encomendó al técnico uruguayo Martín Lasarte.

AGUDAS CRÍTICAS

Sus opositores le acusan de no haber sabido planificar con diligencia y apuntan a la controvertida figura del director técnico, el español Francis Cagigao, un profesional de dilatada carrera y de aquilatado prestigio que trabajó a las órdenes de Arsene Wegner en la cantera del Arsenal y que ha tratado de construir las bases inexistentes del fútbol formativo chileno.

Sin embargo, se le ha imputado a ambos el fracaso de la selección, que ni siquiera alcanzó la repesca y se vio superada en la fase de clasificación por Brasil, Argentina, Uruguay y Ecuador, los cuatro equipos que estarán en el mundial. y por Perú, que perdió por penales la eliminatoria final frente a Australia.

Milad se presenta a la reelección con el debe, además, de la violencia y las irregularidades que han caracterizado el actual campeonato de liga, ganado por Colo Colo, con numerosos partidos suspendidos, equipos sin estadios, estadios sin espectadores, polémicas arbitrales graves y mucha violencia, tanto en las gradas como en el exterior de los recintos.

A ello se suma la falta de competitividad de una liga que está considerada una de las más débiles de Sudamérica, sin apenas proyección exterior: todos los equipos chilenos cayeron este año en la fase de grupos de las copas Libertadores y Sudamericana, y son escasos los futbolistas chilenos que han salido rumbo a campeonatos más potentes, ya sea en América o en Europa.