Lo que parecía ser una fiesta del fútbol de salón en una nueva edición del superclásico entre Presidente Franco y Paranaense terminó empañada por los actos violentos que se vivieron en el Polideportivo Municipal de Presidente Franco entre ambas parcialidades.

El clásico lo ganaba Paranaense por 2-1 con goles de Cristian Ascona en dos oportunidades, había empatado transitoriamente para los locales el salonista Alejandro Núñez. A falta de 3 minutos y 31 segundos se produjeron los actos violentos entre ambas parcialidades que generaron la suspensión del encuentro.

La Policía Nacional no estuvo a la altura para salvaguardar la integridad de los aficionados de bien, el control no fue el mejor debido a que hinchas de paranaense metieron bombas de estruendo dentro del recinto deportivo.

El partido quedó suspendido por el descontrol generado donde se vivieron corridas, golpes e incluso sangre en algunas personas que recibieron proyectiles.

La Federación Paraguaya de Fútbol de Salón (FPFS), una vez más, no estuvo a la altura para organizar un espectáculo de semejante nivel demostrando la ineficacia del Gerente Deportivo Martín Ota Terada que como de costumbre se llamó a silencio cuando debería pensar seriamente en dar un paso al costado.