En vida fue una deportista excepcional quien vistió la casaca de la Selección Nacional de Handball, integrando planteles de varias categorías con el que viajó al exterior, también jugó para la Selección Iteña, el Club Cerro Porteño (campeona de torneos), Olimpia y otros.

Últimamente venía ejerciendo la actividad de instructora de ese deporte en la sede del Sportivo Iteño, hasta que la enfermedad que padecía la llevó a internarse y por un largo tiempo luchó por su vida como una guerrera hasta que llegó su momento.

La Confederación Paraguaya de Handboll ha decretado duelo y manifestado su pesar en sus redes sociales.