Robert, que ha escalado más de 150 estructuras en todo el mundo, atrajo a multitudes y provocó interrupciones del tráfico en el distrito financiero de la capital filipina al ascender, sin arnés ni cuerdas, los 217 metros de altura del G.T. International Tower, el décimo edificio más alto de Filipinas.
Sin embargo, Robert explicó previamente a los periodistas que está acostumbrado a ser arrestado por escalar edificios, ya que no suele pedir permiso previamente, aunque normalmente terminan en multas y amonestaciones que no son graves.
“De hecho estoy acostumbrado. He sido arrestado 150 o 160 veces en mi vida alrededor del mundo, así que para mí es normal ser arrestado”, dijo el francés, que calificó de “pequeña escalada” su demostración en Manila.



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