En la carrera femenina, la etíope Tigst Assefa también hizo historia al establecer de nuevo la plusmarca mundial con un registro de 2.15:41, por lo que mejoró su propio récord en nueve segundos que había fijado en la edición anterior del maratón londinense (2.15:50). Este doble acontecimiento, ocurrido en una jornada que reunió a varios de los principales exponentes de la disciplina, marcó una de las pruebas más rápidas y competitivas que se recuerden.

El resultado de Sawe no fue una hazaña aislada. Tanto Yomif Kejelcha, quien cruzó la meta en 1.59:41 en su debut en la distancia, como Jacob Kiplimo, tercero con 2.00:28, rebajaron también la anterior mejor marca mundial, lo que sitúa a los mejores corredores masculinos en un nivel competitivo sin precedentes. El etíope firmó así el mejor debut histórico en el maratón, mientras que el ugandés desbancó el tiempo de Kiptum tras llegar en el 3° puesto.

En el desarrollo de la prueba masculina, Sawe partía como favorito después de haber vencido el año anterior en Londres, Berlín y Valencia, con lo que acumulaba una racha invicta en la distancia. La salida estuvo marcada por un ritmo muy exigente, alcanzando el primer parcial de 5 kilómetros en 14:14 y pasando los 10 kilómetros en 28:35, ambos tiempos consistentes con el objetivo de romper la barrera de las dos horas.

Alrededor del kilómetro 25 se retiró la última liebre que marcaba el ritmo, lo que dejó a Sawe y a Kejelcha adelante. El cambio de ritmo en ese momento resultó decisivo. Kiplimo, actual campeón mundial de cross, intentó recuperarse, pero no consiguió responder al ataque de los líderes. Sawe consolidó su ventaja en un esfuerzo en solitario hasta el esprint final, donde se aseguró el triunfo y el récord con un margen de 65 segundos respecto a la antigua plusmarca.