Miles de manifestantes vestidos de negro se reunieron en el gran estadio Sports City, en las afueras del sur de la capital libanesa, y renovaron su lealtad al movimiento pro iraní, debilitado por la reciente guerra con el ejército israelí.
Dos fuentes de Hezbolá indicaron a AFP que alrededor de 800.000 personas asistieron a la ceremonia, mientras que una fuente militar afirmó que hubo "más de un millón" de asistentes.
Un camión que transportaba los ataúdes de Nasrallah y su sucesor, Hashem Safieddine, que murieron sucesivamente en ataques israelíes, rodeó el estadio.
"Nasrallah, seguimos fieles a nuestra promesa", corearon los participantes, levantando los puños, lanzando flores a los ataúdes y ondeando las banderas amarillas de Hezbolá.
Nasrallah "sigue vivo en nosotros", declaró Naim Qasem en un discurso transmitido en directo por televisión y pantallas gigantes.
"Seguiremos por este camino", añadió, mientras los aviones israelíes sobrevolaban Beirut y realizaban ataques en el sur y el este del país.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que estos sobrevuelos envían un "mensaje claro" a "cualquiera que amenace con destruir Israel".
El líder de Hezbolá promete seguir luchando contra Israel
El líder del movimiento islamista libanés Hezbolá prometió el domingo (23) continuar la lucha contra Israel, durante el funeral en Beirut de su predecesor, Hassan Nasrallah, muerto en un bombardeo israelí.



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