Aunque Estados Unidos no mantiene lazos oficiales con Taiwán, una democracia autogobernada que Pekín reclama como su territorio, es el principal patrocinador internacional de la isla y ha ido reforzando su apoyo a medida que Taiwán se ve sometida a la creciente presión de China. McCarthy es el funcionario estadounidense de más alto rango en reunirse con un dirigente taiwanés en suelo estadounidense en décadas.

“Creo que nuestro vínculo es más fuerte ahora que en cualquier otro momento de mi vida y, por supuesto, la presidenta Tsai es una gran defensora de ese vínculo”, declaró McCarthy, republicano por California, a la prensa tras la reunión en la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan, en Simi Valley, California.

China considera este tipo de contactos entre funcionarios estadounidenses y taiwaneses una violación del principio de una sola China, según el cual Washington reconoce a Pekín como el único gobierno legítimo de China mientras mantiene relaciones no oficiales con Taipei.