Este 14 de abril se recuerda a ellos, a los números 1, en homenaje del natalicio de Miguel Calero, el mítico portero colombiano con más partidos jugados en la historia, con un total de 945 encuentros y que falleció en el 2012.

Calero nació el 14 de abril de 1971 en Ginebra, municipio del departamento del Valle del Cauca, en Colombia. Destacó en la selección colombiana y disputó seis Copa América.

Calero no sólo brilló en su país, en el que vistió tres camisetas (Sportivo Barranquilla, Deportivo Cali y Atlético Nacional) y al que llevó a su gloria máxima en 2001, año en el que La Tricolor ganó su primera y única Copa América. También la rompió en México, donde fue dueño durante 11 años del arco del Pachuca.

Apodado como “El Show” desde muy joven por sus continuas exhibiciones en el campo de juego al estilo René Higuita, no sólo se lució bajo los tres palos. A lo largo de su carerra convirtió cuatro goles, de tres maneras distintas: cabeza, volea y remate desde atrás de mitad de cancha. El más importante fue con la casaca del Pachuca, en la semifinal del Clausura 2006 frente a Chivas, para llevar de manera agónica a su equipo a la final.

Paralelamente se desempeñó en la Selección de Colombia, compitiendo por el puesto con arqueros del calibre de Óscar Córdoba y Faryd Mondragón y llegando a disputar 55 encuentros. Con el combinado cafetero participó del Mundial de Francia 1998 y de seis Copas Américas, de las cuales ganó la edición de 2001 en condición de local.

En 2007 se dio el inicio del mal que poco a poco iría terminando con su vida. En septiembre de ese año, Calero sufrió una trombosis venosa en su brazo izquierdo, razón por la cual estuvo inactivo durante seis meses. En 2008 volvió a la actividad y ganó algunos títulos más con Pachuca, pero en 2011 se retiró. Las secuelas de la trombosis no le permitían estar óptimo físicamente ni mantener su nivel en el arco y le puso punto final a su carrera. Con 945 encuentros, se consagró como el futbolista colombiano con más partidos jugados en la historia.

Un año después, Calero sufrió un infarto cerebral a causa de una embolia en el hemisferio derecho y debió ser internado, pero más tarde tuvo una fuerte recaída y le diagnosticaron muerte cerebral. Finalmente falleció el 4 de diciembre en la Ciudad de México, a los 41 años, debido a un paro cardiorrespiratorio.

Pachuca despidió a su gran ídolo en su estadio, ante la presencia de 10.000 hinchas. Además, le hicieron una estatua y retiraron el número 1 de los uniformes. Pero el homenaje más grande fue por iniciativa de Rinat. La marca que le otorgaba los guantes propuso y consiguió que el 14 de abril de 2013, cuando Calero hubiese cumplido 42 años, se reconociera como el primer Día Internacional del Arquero.